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“¡Por tu culpa!” ¿Por qué las mujeres occidentales son raptadas por musulmanes?
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“¡Por tu culpa!” ¿Por qué las mujeres occidentales son raptadas por musulmanes?

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Por Raymond Ibrahim.- ¿Son las mujeres occidentales responsables de incitar a los hombres musulmanes a violarlas? Algunos europeos ciertamente parecen pensar que sí.

Recientemente, después de que una mujer austriaca de 20 años de edad fue atacada, golpeada y robada por cuatro hombres musulmanes de Afganistán mientras esperaba en una parada de autobuses en Viena, – incluyendo uno que “comenzó agarrándome con sus manos por el pelo, dejando claro que en su origen cultural casi no había mujeres rubias” – la policía respondió a la denuncia de la chica diciéndole a la víctima que tendría que teñir su cabello:

“Al principio me daba miedo, pero ahora estoy más enojada que cualquier otra cosa. Después del ataque, me dijeron que las mujeres no deben estar solas en las calles después de las 8 pm. Y también me dieron otro consejo, diciéndome que debería teñir el pelo de oscuro y tampoco vestir de una manera tan provocativa. Indirectamente esto significa que era en parte culpable por lo que me pasó. Eso es un insulto de proporciones gigantescas.”

Ella no es la primera víctima a condenar. Según el editor de la revista FrontPage Jamie Glazov:

“La respuesta de la alcaldesa de Colonia, Henriette Reker a los asaltos a las mujeres durante su administración [cuando 1.000 mujeres alemanas fueron agredidas sexualmente o violadas por los inmigrantes musulmanes] ha consistido en reprender a las víctimas, lo que sugiere que ellas de alguna manera habían pedido tales tratos. Ella se ha comprometido a asegurarse de que las mujeres van a cambiar su comportamiento, para que no provoquen a los musulmanes a que les asalten de nuevo. Ahora serán publicadas las directrices “on line” para que las mujeres las puedan consultar y prepararse…. La solución de la profesora de antropología noruega de la Universidad de Osolo, Dr. Unni Wikan respecto a la alta incidencia de musulmanes en violaciones de las mujeres noruegas no es que los violadores sean castigados, sino que las mujeres noruegas “asuman su parte de responsabilidad” por las violaciones porque los hombres musulmanes las encuentran provocativas debido a su forma de vestir. Las mujeres noruegas, ha aconsejado, “deben darse cuenta de que vivimos en una sociedad multicultural y adaptarse a la misma”.

Estas respuestas pasan por alto el hecho de que, desde el inicio del Islam hace 14 siglos, las mujeres europeas -incluso las castas monjas-siempre han sido retratadas como sexualmente promiscuas por naturaleza.

Esclavas circasianas pasando la inspección antes de ser vendidas como esclava sexual en un harén. Obra de Giulio Rosati.

Esclavas circasianas pasando la inspección antes de ser vendidas como esclava sexual en un harén. Obra de Giulio Rosati.

Esto es fácil de discernir examinando las percepciones musulmanes medievales de las mujeres bizantinas. (El contacto inicial del Islam con Europa en el siglo VII fue a través del imperio cristiano de Bizancio; es una indicación cómo las mujeres europeas fueron vistas en el Islam). Tenga en cuenta los siguientes extractos de Bizancio visto por los árabes, de Nadia María el-Cheikh:

“Una cualidad que los musulmanes árabes inevitablemente asignaban a las bizantinas era la belleza…. Esta característica; la belleza, se asocia con las mujeres bizantinas en particular. Las mujeres bizantinas se describen como las rubias de tez blanca, con el pelo liso y ojos azules”.

Este punto de vista se remonta a Mahoma. El profeta le preguntó una vez a un nuevo convertido “¿Te gustarían las muchachas de Banu al-Asfar?” – “El pueblo de pelo amarillo”-, para atraerlo a unirse a la yihad en Bizancio y cosechar sus frutos, que, en este caso, incluía la posibilidad de capturar mujeres rubias. “Oh, Abu Wahb,” Muhammad engatusó otra, “¿no te gustaría tener a decenas de mujeres bizantinas y hombres como concubinas y sirvientes?”. Wahb respondió: “Oh Mensajero de Allah … Si veo a las mujeres de los bizantinos, me temo que no voy a ser capaz de contener. Así que no me tientes con ellas… ” [Tasfir árabe aquí.

Una versión más corta de la narrativa también aparece en Ibn Ishaq, The Life of Muhammad (traducción de A. Guillaume, Nueva York:. Oxford University Press, 1997), 602-603.]

Tampoco se limita esta predilección a los árabes. En lo que respecta a los turcos, Bernard Lewis escribe en El Islam y el Occidente, “los europeos se vieron principalmente como cristianos amenazados por un nuevo asalto del viejo enemigo islámico… Entre los defectos y vicios atribuidos a los turcos, dominaban dos temas: el poder arbitrario y la lujuria desenfrenada. Tan universales eran estos temas que muy fuerte impactaron en los términos en los que fueron presentados, tanto en las letras como en las artes… ”

Por desgracia para las mujeres europeas, también se convirtieron en un ejemplo de la mujer fatal para el Islam. Continúa el autor de El Bizancio visto por los árabes:

“En nuestros textos [musulmanes], las mujeres bizantinas están fuertemente asociadas con la inmoralidad sexual … Nuestras fuentes muestran no las mujeres bizantinas sino imágenes de los escritores musulmanes de estas mujeres, que sirvieron como símbolos de la mujer-premio en sus paraísos-constantemente vistas como una amenaza potencial, sobre todo debido a la exageraciones flagrantes de su promiscuidad sexual ….”.

Luego está la afirmación de Mahoma según la cual no hay “fitna-desgracia más dañina para los hombres que en las mujeres”. Explica El-Cheikh: “Fitna, que significa desorden y el caos, se refiere también a la hermosa mujer fatal que hace que los hombres pierden su autocontrol. Fitna es un concepto clave en la definición de los peligros que las mujeres, más en particular sus cuerpos, eran capaces de provocación y alteración en el universo mental de los musulmanes árabes …”.

Cheikh documenta cómo los musulmanes afirmaron que las mujeres bizantinas (o “blancas”) eran las “mujeres más desvergonzados en todo el mundo”; que, “porque encuentran el sexo más agradable, son propensos al adulterio”; que “el adulterio es un lugar común en las ciudades y los mercados de Bizancio” -tanto por lo que “las monjas de los conventos salieron a las fortalezas a ofrecerse a los monjes.”

Concluye el autor de Bizancio vistos por los árabes:

“Mientras una nota de nuestros fuentes (musulmanas) nunca se negar la belleza de las mujeres bizantinas, la imagen que crean en la descripción de estas mujeres es de todo menos bonita. Sus representaciones son, en ocasiones, excesivas, casi caricaturadas, abrumadoramente negativas…. Tales anécdotas [de la promiscuidad sexual] son claramente lejos de la realidad bizantina y deben ser reconocidas como lo que son: los intentos de denigrar y difamar una cultura rival por la exageración de la laxitud con la que la cultura bizantina trataba a sus mujeres…. De hecho, en Bizancio, de las mujeres se esperaba que sean retraídas, tímidas, modestas, y se dedicaban a sus familias y las prácticas religiosas…. El comportamiento de la mayoría de las mujeres bizantinas era muy lejos de las representaciones que aparecen en las fuentes árabes”.

El mercado de esclavos (obra de Jean-Léon Gérôme. 1884)
El mercado de esclavos (obra de Jean-Léon Gérôme. 1884)

Poco ha cambiado algunos 1400 años después de la fundación del Islam: las mujeres europeas siguen siendo vistas como naturalmente promiscuas y así provocativas para con los hombres musulmanes, incitándoles a la violación.

Así el pasado diciembre en el Reino Unido, un musulmán y padre de cuatro hijos “arrastró a una trabajadora joven de un pub de la calle y la violó durante tres horas, mientras le decía “vosotras las mujeres blancas sois buenas para esto”. Otro musulmán llamó a una virgen británica de 13 años “pequeña escoria blanca” – expresión inglesa para una “mujer promiscua perdida” – antes de haberla violado.

Después de que el abuso sexual endémico de las mujeres británicas nativas a manos de los musulmanes fue revelado, un imán musulmán en el Reino Unido confesó que a los hombres musulmanes se les enseña que las mujeres son “ciudadanos de segunda clase, poco más que muebles o posesiones sobre las que tiene autoridad absoluta” y que “los imanes predican una doctrina que denigra a todas las mujeres, pero tratan a las mujeres no musulmanas blancas con especial desprecio”.

Esta mentalidad apenas se limita a Gran Bretaña. Un hombre musulmán que casi mató a su víctima alemana de 25 años de edad mientras la violaba – a los gritos de ¡”Alá!” – le preguntó si lo disfrutaba. Otro migrante musulmán dijo que “las chicas alemanas sólo están ahí para el sexo.” En Austria, un “hombre de aspecto árabe” se acercó a una mujer de 27 años de edad, en una parada de autobús, se bajó los pantalones, y “todo lo que podía decir era el sexo, el sexo, el sexo, “hasta que la mujer gritó y huyó.

En resumen, la antigua convicción islámica sobre la supuesta promiscuidad de las mujeres europeas está viva y bien actual, y continúa justificando la violación de las mujeres musulmanes occidentales.

Sin embargo, incluso en este tema el Islam se podrá ver beneficiado de sus aliados izquierdistas. Porque, igual que la Izquierda ha trabajado mucho y duro para presentar la intolerancia, violencia y terrorismo islámico como la culpa de Occidente – debido a sus cruzadas, debido al colonialismo, a las caricaturas, a Israel, por su libertad de expresión incluso – ahora a toda esta lista se podrá añadir “debido a la promiscuidad occidental”, como una de las razones que provocan a los musulmanes a los actos violentos y peores aún.
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